Nos gastamos más de la mitad de la vida buscando a alguien que se parezca tanto a nosotros para que nos lo llevemos a la casa y podamos emprender una especie de aventura sentimental. Pero siempre decimos: "tiene que ser igual a mí" como si nosotros fuésemos la gran cosa. De repente a una le pasa que después de un rato de tratar de conseguir a una persona así, descubre que después del tiempo una dice “negro” & él dice “blanco” & entonces comenzamos a cometer errores. Una va y busca por la vida un nuevo camino. Entonces una se busca un hombre que se parezca mucho a nosotras. Para ser amigos es importantísimo ser bastantes parecidos y afines, pero para ser más que amigos y amarse no hay nada mejor en el mundo que ser distintos.
