No tengo tiempo para odiar a quienes me odian,
 o para discutir con los que no me pretenden entender.
 No pienso preocuparme por quienes no les importo.
 Realmente estoy ocupada amando a quienes me
 aman, hablando con quienes me entienden y
 agradecida por las personas a las que les importo.