Si dejo de amar,
es por miedo a sufrir otra vez.
Si dejo de mirarte a los ojos,
es por miedo a que descubras todo lo que oculto.
Si vacilo al hablarte,
es porque tu presencia me intimida.
Si me quedo callada,
es porque busco la manera de impresionarte.
Si sonrió mientras hablas,
es porque con cada palabra me enamoras más.
Si estoy pensativa,
es porque pienso en los momentos más hermosos que pase con vos.
Si lloro,
es porque no te importo más.
Si decido morir,
es porque no estás conmigo.

Si te abro mi corazón, es porque quiero que lo cuides, lo ames, lo valores y no lo rompas.