Nunca me aleje porque siempre fuiste lo que más quise.
No veía lo que tenía, lo que perdía.
No escuchaba sus palabras, las ignoraba.
No entendía lo que decía, lo que sus ojos transmitían.
No sentía la pasión, la emoción, el amor.
NO SABIA LO QUE PODÍA TENER, y lo perdí.
Esa era yo.
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio